Aún dudo sobre todo lo que estoy haciendo. Pero no podía más. No quería poder más en realidad.

El sol abrasa esta estación de tren que, desde luego, conoció tiempos mejores. Está desierta. Las ventanas y las puertas están tapiadas. Se me hace extraño escuchar todo este silencio junto a un edificio abandonado. Bueno, en realidad es la misma sensación de siempre junto a un edificio vacío.

En cualquier caso, creo que nunca podré negaros. Os llevo conmigo aunque no quiera, y tampoco quiero destinar demasiado esfuerzo en olvidarlo. Vale que no todo fue malo, pero ¿realmente no fue siempre así?Me cuesta creer que las cosas fueran diferentes en algún momento, o quizás esto sea lo único que uso de consuelo.

Bueno, espero que al menos os apliqueis lo de no olvidar, como hablamos tantas veces… Y que la experiencia os valga más que mis palabras (y que las vuestras).

(” Esto no es un hasta luego, es un adiós de esperanza mustia”)(ya quisiera yo que fuera de otra forma, pero…así están las cosas)(¿No dices nada? ¿Por qué no dices nada?)

Advertisement